BELLAS PALABRAS

1° Timoteo



Pasaje

“Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza” (4:12).


Oración

Señor, quiero ser un buen soldado tuyo, que pelle con fe la buena batalla. Ayúdame, sostenme y guíame a caminar de victoria en victoria, solo en Ti es posible.


Declaración

El propósito principal de la epístola era alentar a Timoteo en la difícil tarea de enfrentar los errores doctrinales y prácticos en la iglesia de Éfeso, y darle instrucciones sobre las responsabilidades pastorales y las cualidades y deberes del liderazgo de la iglesia. Pablo visitó Éfeso alrededor del año 63 d.C., a continuación de ser liberado de su primera prisión romana. Poco después se marchó, dejando a Timoteo a cargo de la iglesia en ese lugar. Probablemente escribió la carta alrededor del año 64 d.C.

Desarrollo

Esta carta no sólo guió a Timoteo en el cumplimiento de sus responsabilidades como líder cristiano, sino que ha servido de manual para pastores a través de toda la historia de la Iglesia. Una clara lección se destaca entre las instrucciones de Pablo: La iglesia debe contar con un ministerio bien preparado, profundamente devoto y totalmente consagrado. Aun más, los ministros deben mantenerse en contacto permanente con Dios a través de la oración y el estudio de la Biblia (2:1; 4:6). El pastor debe primero nutrir su propia alma en las palabras de la fe y la buena doctrina (4:6) y entonces enseñarle a los creyentes lo esencial de la vida cristiana (4:11). Practicando la santidad en su propia conducta, debe guiar a su congregación por ese mismo camino (4:16).


Reflexión

Timoteo es un vivo ejemplo de alguien que fue influenciado por parientes piadosos. Su madre Eunice, y su abuela Loida, eran creyentes judías que lo ayudaron a modelar su vida y promovieron su crecimiento espiritual (2 Tim 1:5). Timoteo es el primer cristiano de “segunda generación” mencionado en el Nuevo Testamento. Llegó a ser el protegido de Pablo y pastor en la iglesia de Éfeso. Como un ministro joven, Timoteo enfrentó toda clase de presiones, conflictos y desafíos de la iglesia y de la cultura circundante. Pablo envió a Timoteo esta carta muy personal y práctica para darle consejos y ánimo.

El apóstol da instrucciones específicas relacionadas con las cualidades de los líderes de la iglesia, para que la iglesia pueda honrar a Dios y funcionar adecuadamente. Ser un líder en la iglesia requiere disciplina. Timoteo, igual que todos los líderes de la iglesia, tenía que tener cuidado con sus motivaciones, ministrar con fidelidad y vivir sin reproche. Todo pastor debe mantener una conducta moral y espiritual intachables. El carácter cristiano debe ser evidente en cada aspecto de la adoración. Debemos librarnos de toda ira, resentimiento o conducta ofensiva que pueda afectar la adoración o dañar la unidad de la iglesia.

Los líderes de la iglesia deben estar comprometidos totalmente con Cristo. Si usted es un cristiano nuevo o joven, no esté ansioso por llegar a ser un líder en la iglesia. Busque primero desarrollar un carácter cristiano. Asegúrese de buscar a Dios, no su propia ambición.

Para estar en un buen estado espiritual, usted debe disciplinarse en el estudio de la Palabra de Dios y obedecerla. ¡Ponga a trabajar sus habilidades espirituales!