BELLAS PALABRAS

2° Pedro



Pasaje

“Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia” (1:3)


Oración

Señor me mantengo firme en Tu verdad y resisto distraerme de Cristo.


Declaración

En esta carta el apóstol Pedro ofrece a los creyentes instrucciones y exhortaciones a medida que se acerca al final de su vida (1:1). De acuerdo con antiguas tradiciones de la iglesia primitiva, Pedro sufrió el martirio durante el reinado de Nerón. Si esto es así, entonces la muerte del apóstol ocurrió antes del año 68 d.C., fecha en que Nerón falleció. 2 Pedro fue el último libro admitido como parte del canon de las Escrituras del Nuevo Testamento.

Desarrollo

Las preocupaciones de 2 Pedro son también inquietudes de la iglesia contemporánea en su interacción con el mundo y la filosofía humanística. Todavía hay falsos maestros que sostienen medias verdades en relación con la fe cristiana, y esta carta les ofrece una clara respuesta. Dirigida a quienes tienen “una fe igualmente preciosa que la nuestra”, 2 de Pedro pudo haberse escrito para nosotros. Nuestro mundo está lleno de falsos profetas y maestros que afirman que poseen la verdad y procuran recibir atención y lealtad. Analice con cuidado el mensaje de Pedro y preste atención a su advertencia. Determine crecer en su conocimiento de Cristo y rechazar a todo aquel que predica lo que no sea compatible con la Palabra de Dios.

Reflexión

Las advertencias tienen muchas formas: luces, signos, visión, sonidos, olores, sentimientos y palabras escritas. Tienen variados enfoques, pero su propósito es el mismo: aconsejar que se mantengan vigilantes y cautelosos a causa del peligro inminente. Las respuestas a esas advertencias también varían desde hacer caso omiso y desinterés hasta tomar acción evasiva o correctiva. El modo en que una persona reacciona a una advertencia por lo general se determina por la situación y su origen. A una tormenta que se avecina se le hace frente de una forma distinta que a la embestida de un automóvil. Le prestamos más atención al consejo de un amigo confiable que al comentario de un extraño.

La Segunda Epístola de Pedro es una advertencia, de una autoridad que no es otra que la del valiente, experimentado y fiel apóstol Pedro. Esa es la última comunicación de este gran guerrero de Cristo. Poco después moriría, martirizado por su fe.

Antes Pedro escribió para consolar y animar a los creyentes que se hallaban en medio del sufrimiento y de la persecución: un ataque externo. Pero tres años más tarde, en esta carta que contiene sus últimas palabras, escribe para advertirles de un asalto interno: la complacencia y la herejía. Habla de aferrarse a los hechos no negociables de la fe, del crecimiento y de la perfección en la fe, y del rechazo al que distorsione la verdad. Seguir ese consejo da como resultado personas que honran a Cristo e iglesias cristocéntricas.