BELLAS PALABRAS

Sofonías



Pasaje

“porque el Señor tu Dios está en medio de ti como guerrero victorioso. Se deleitará en ti con gozo, te renovará con su amor, se alegrará por ti con cantos” (3:17)


Oración

Jesús, que yo jamás te reemplace por ningún logro u objetivo humano.


Declaración

Sofonías (“al que Jehová ha escondido”) era un profeta de Judá. Se identificó a sí mismo, mencionando cuatro generaciones de antepasados, hasta Ezequías. El rey Josías, cuyas reformas inauguraron un período de renovación en Jerusalén, era contemporáneo de Sofonías y un pariente lejano. Ambos hombres pudieron haber sido amigos y partidarios de un retorno al verdadero culto de Dios. Sofonías dice que escribió “en días de Josías hijo de Amón, rey de Judá” (1:1), o sea, entre los años 640 y 609 a.C. Las reformas de Josías alcanzaron su clímax en los años veinte del siglo VII a.C. Como la caída de Nínive (620 a.C.) no había ocurrido aún (2:13–15), la mayoría de los especialistas fijan su fecha de redacción entre los años 630 y 627 a.C. Entre sus contemporáneos estaban Jeremías y Nahúm. Junto con Jeremías, Sofonías alentaba el avivamiento dirigido por el rey Josías.

Desarrollo

El dolor, la aflicción, el abuso y el castigo inminente producen desesperanza y desconsuelo. “Si tan solo”, decimos suplicantes cuando buscamos en nuestra mente una salida y miramos a los cielos para pedir auxilio. Con solo un destello de esperanza, adquirimos valor y continuamos resistiendo hasta el fin. La esperanza es un arco iris, una canción, una caricia. La esperanza es conocer a Dios y descansar en su amor. Como profeta de Dios, Sofonías tenía la obligación de hablar la verdad. Esto lo hizo de manera clara y fulminante. Sin embargo, en medio de este pronunciamiento terrible, hay esperanza. El capítulo 1 de Sofonías está lleno de terror. En el segundo capítulo, sin embargo, aparece el susurro de una promesa. “Buscad a Jehová todos… “ (2.3). Finalmente, en el capítulo 3, el estribillo discreto va in crescendo cuando declara la salvación y la liberación de Dios para quienes le son fieles. Cuando lea Sofonías, escuche con cuidado las palabras de juicio. Dios no toma el pecado a la ligera. Sin embargo, permita que estas palabras de esperanza lo alienten: nuestro Dios reina y rescatará a los suyos. Decídase a ser parte de los fieles que adoran y obedecen con humildad al Dios viviente. Reflexión Sofonías contiene lecciones de valor permanente: • Dios es justicia perfecta, así como perfecto amor (3:5). Si se ignora continuamente el llamado al arrepentimiento, el juicio de Dios vendrá inexorablemente. • Siempre existe la posibilidad de que la gente, contentándose con la prosperidad económica (1:10), y con la participación en los ritos de una religión bien estructurada , no obedezca la voz de Dios, ni busque acercarse al Señor (3:2). Aún más trágico es no tener conciencia de ese vacío espiritual. • Aún a los rebeldes, Dios les hace un llamado al arrepentimiento (2:1–3). El que se humilla y busca la justicia, será apartado el día de la ira (2:3). Disfrutarán de Dios mismo aquellos que lo buscan porque verán como Dios mora en medio de ellos (3:17). Esta eterna promesa, hecha al pueblo de Dios, es la esencia del evangelio.