BELLAS PALABRAS

Salmos 3ª Parte



Pasaje

“Señor, tú has sido nuestro refugio generación tras generación.” (90)


Oración

Gracias Señor que no estoy solo un solo minuto. Gracias que cada desafío que se plantea, puedo enfrentarlo sabiendo que estás conmigo.


Declaración

Puesto que Moisés es el autor de este salmo, eso lo hace el más antiguo de los salmos. Quizás se escribió en conexión con el fracaso de Israel en Cades-barnea (Nm 13). El pueblo (excepto Josué y Caleb) rehusó seguir a Moisés y confiar en Dios. En vez de entrar en la tierra por fe, volvieron en incredulidad y Dios los juzgó. Hizo que la nación vagara cuarenta años por el desierto. Este salmo es la reacción de Moisés a la crisis; acudió a Dios en oración y buscó un lugar eterno de refugio en Él. Años más tarde le diría a Israel: “El eterno Dios es tu refugio, y acá abajo los brazos eternos” (Dt 33:27). Fue este tipo de fe lo que sostuvo a Moisés durante esos años de prueba en el desierto.

Desarrollo

Moisés nos recuerda que mil años son como un día para el Señor. El tiempo no limita a Dios. Es muy fácil desalentarse cuando pasan los años y el mundo no mejora. Debido a que no podemos ver hacia el futuro, a veces nos preguntamos si Dios lo puede ver. Pero no cometa el error de suponer que Dios tiene las mismas limitaciones que nosotros. A Él no lo limita el tiempo de ninguna manera. Podemos depender de Dios porque Él es eterno. El versículo 8, es una invitación a la humildad. Dios conoce nuestros pecados como si los tuviera extendidos ante Él, incluso los pecados secretos. No necesitamos ocultar nuestros pecados ante Él porque podemos hablarle abierta y sinceramente. Pero aún cuando conoce toda esa información de nosotros, sigue amándonos y quiere perdonarnos. Esto, en lugar de asustarnos y llevarnos a encubrir nuestros pecados, nos alienta a acercarnos más a Él. Percatarnos de que la vida es corta nos ayuda a utilizar el poco tiempo que tenemos de una manera sabia. Nos ayuda a centrarnos en usar la vida para un bien eterno. Dedique tiempo para contar sus días al preguntar: ¿Qué quiero que suceda en mi vida? ¿Qué pequeño paso puedo dar hoy hacia ese propósito? Porque nuestros días están contados, queremos que nuestro trabajo cuente. Queremos ser eficaces y productivos. Deseamos ver revelado ahora el plan eterno de Dios y que nuestra obra refleje su permanencia. Recuerde que nuestro deseo de ver nuestra obra establecida está delante de Dios y ese deseo puede satisfacerse en Cristo. Los hijos de Dios contamos con la posibilidad de alcanzar los propósitos más altos en nuestra vida, pues no estamos solos, Dios está a nuestro lado. Moisés necesitó declarar éste canto al enfrentar el nuevo desafío que se le planteaba despúes de Cades Barnea y de la misma manera, nosotros hoy elegimos depender de Dios como nuestro refugio primero y nuestro impulso después.