BELLAS PALABRAS

Isaias



Pasaje

“Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por su llaga fuimos nosotros curados” (53:5).


Oración

¡Ven pronto Señor Jesús!


Declaración

Isaías fue llamado a hacer un llamado para que Judá regrese a Dios y hablarle de la salvación a través del Mesías. Los sucesos narrados en los capítulos 1–39 ocurrieron durante el ministerio de Isaías, así que tal vez se escribieron aproximadamente en 700 a.C. Los capítulos 40–66, sin embargo, quizás se escribieron cerca del final de su vida, alrededor del 681 a.C. Nos va a servir éste pequeño resumen (siempre los años, son a.C.) Amós comienza a profetizar en 760, Oseas comienza a profetizar 753, Miqueas comienza a profetizar 742, Isaías comienza a profetizar 740, Acaz sube al trono de Judá 735, Oseas sube al trono de Israel 732, Israel cae ante los asirios 722, Ezequías sube al trono de Judá en el 715, Senaquerib sitia a Jerusalén 701, Manasés sube al trono de Judá 697, fin del ministerio de Isaías 681, Josías sube al trono de Judá 640 a.C.

Desarrollo

El «oficio» de profeta se instituyó durante los días de Samuel, el último de los jueces. Los profetas, al igual que los sacerdotes, eran representantes de Dios. Su tarea era hablar de parte de Dios, confrontando al pueblo y a sus líderes con los mandatos y las promesas de Dios. Debido a esta posición de confrontación y a la tendencia continua del pueblo a desobedecer a Dios, los verdaderos profetas por lo general no eran muy populares. A pesar de que no escuchaban sus mensajes, proclamaban la verdad con fidelidad y energía. El libro de Isaías es el primero de los libros de los profetas en la Biblia. A Isaías, se le considera generalmente como el más grande de los profetas. Al inicio de su ministerio era bien apreciado. Pero, al igual que la mayoría de los profetas, pronto perdió su popularidad debido a que sus mensajes eran muy difíciles de escuchar. Hacía llamados a que la gente se apartara de sus pecados y les advertía del juicio y del castigo de Dios. Isaías tuvo un ministerio activo durante sesenta años antes de que lo mataran durante el reinado de Manasés. Reflexión Ningún libro del Antiguo Testamento, con la posible excepción de los Salmos, habla con tanto poder y propiedad a la iglesia contemporánea como Isaías. Isaías ha sido llamado el “profeta mesiánico” y ”el profeta evangélico”. Profetizó para todas las épocas al predecir tanto la primera como la Segunda Venida de Cristo. Su nombre significa “salvación”, una salvación que alcanza no sólo a sus contemporáneos, sino a todos los pueblos y naciones en los siglos por venir. Esta salvación proviene de un Redentor que ha pagado por los pecados de los hombres; se trata siempre de una salvación vicaria obtenida por gracia. El período abierto por la profecía de Isaías no se cerrará sino hasta que Jesucristo sea exaltado al trono de la gracia sobre su reino en paz El mensaje es tan poderoso hoy como lo fue en su tiempo. Representa un rayo de santidad en medio del pecado; llamó a sus contemporáneos a dejar de practicar la injusticia social, la tolerancia carnal, a abandonar su confianza en el poder de la carne, y las hipocresías de su religiosidad formal.