BELLAS PALABRAS

Evangelio según Marcos 2° Parte



Pasaje

“Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo:--Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.“ (9:35)


Oración

Padre ayúdame a mantenerme humilde y vulnerable. Eso me ayudara a depender de Ti y no quiero perder esa relación. Si algún día estoy en una posición mayor a los ojos de los hombres, ayúdame a recordar que he sido colocado allí, no lo gane por mi propia mano.


Declaración

Marcos escribió su Evangelio después de la muerte de Pedro y de Pablo, hacia el año 67 d.C. Escribe para los cristianos gentiles, especialmente para los romanos. Marcos supone algún conocimiento previo de la fe cristiana por parte de sus lectores. Juan el Bautista, el bautismo y el Espíritu Santo se mencionan sin comentario, no supone el conocimiento de las Escrituras judías. Cita solamente un pasaje del Antiguo Testamento (1:2) y además, regularmente explica las costumbres judías y la geografía.

Los lectores gentiles de Marcos enfrentaban persecuciones y martirio. Les escribió su Evangelio para fortalecer y guiar a los creyentes romanos a lo largo de las terribles persecuciones de Nerón. En primer lugar, sus lectores necesitaban saber que Jesús también había sufrido. Pero también necesitaban saber que Jesús, después de sufrir, había triunfado sobre el sufrimiento y la muerte.

Desarrollo

Como el Mesías, Jesús cumplió las profecías del Antiguo Testamento al venir a la tierra. Pero no vino como un rey conquistador, sino como un siervo. Ayudó a los hombres, les habló de Dios y los sanó. Es más, al dar su vida en sacrificio por los pecados, realizó el supremo acto de servicio. Ante el ejemplo de Jesús, debemos estar dispuestos a servir a Dios y a nuestros semejantes. En el reino de Cristo la verdadera grandeza se muestra en el servicio y en el sacrificio. La ambición, el amor al poder o a las posiciones jamás deben ser nuestra motivación; en cambio, debemos trabajar en la obra de Dios porque le amamos.

Reflexión

Las palabras de Jesús en el versículo elegido para hoy, son terminantes y sin mediatintas. Puedes elegir si vas al Reino a la cabeza o a la cola y quiero decirte que el método para ir a la cabeza es ponerse de corazón y no fingidamente al servicio de todos.

Tema muy actual en la iglesia de Cristo; los cargos y la autoridad.

El orgullo es la enfermedad mas condenada en la palabra de Dios y nadie está exento. Es un peligro constante y potencial para cada líder, sentirse por encima del resto, es un camino directo al desastre.

Tristemente, debo decir que a lo largo de los años, me ha tocado ver gente llamada por Dios, con lindos dones, creerse más que aquellos que debe servir y caer del lugar donde estaba colocado.

Hay que entender este concepto, hemos sido colocados allí. Los líderes no están en la posición de influencia que tienen por ningún otro motivo, han sido colocados por la mano de Dios. No es el fruto de su brillantez.

Creerse por encima, es la ruta a la caída.

Recientemente, leía acerca de la palabra humildad. El autor del artículo, el Dr. John Dickson de Harvard, comentaba como en latín, humildad implica practicar la debilidad. Leyó bien, dije practicar. Ser humilde incluye presentarse vulnerable, no como postura, sino porque simplemente es la verdad. No esconder mis miserias, sino llevarlas delante de Dios, es el camino de inicio, para la sanidad profunda. No querer venderle a los demás alguien que no soy, sino caminar de acuerdo con lo que digo, es indispensable en la vida de un líder.

Pensaba en la cruz e Cristo. Pensaba en el Todopoderoso, expuesto públicamente débil, aparentemente derrotado…