La Palabra:
“El Señor mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes.”
— Deuteronomio 31:8 (NVI)
La Reflexión:
La vida cristiana es un constante caminar hacia adelante. A veces nos encontramos en situaciones de incertidumbre y temor, tal como el pueblo de Israel cuando estaba a punto de entrar a la tierra prometida. Dios les aseguró que Él iba delante de ellos, preparándoles el camino y dándoles la victoria.
Al igual que Josué, David e incluso los discípulos de Jesús, enfrentamos desafíos que parecen gigantes, pero Dios nos recuerda una y otra vez: “No temas, Yo voy delante de ti.”
Hoy, quizás te encuentras ante una decisión importante, una prueba inesperada o una batalla interna. La ansiedad y el desánimo pueden querer ocupar tu corazón, pero recuerda: Dios nunca nos abandona. Él está contigo, guiándote en cada paso.
La Promesa:
Dios nos promete Su presencia constante. Él nos fortalece en la tristeza, nos sostiene en la debilidad y nos llena de esperanza en medio de la incertidumbre. Si confiamos en Él, no estaremos solos. Cristo va adelante y su presencia es suficiente.
La Oración:
Señor Jesucristo, confío en Ti. Hoy entrego mis preocupaciones y temores en tus manos. Sé que marchas delante de mí y nunca me abandonas. Rechazo el desánimo y declaro Tu presencia sobre mi vida. Amén.
Desafío para hoy:
Medita en Deuteronomio 31:8 durante el día y cada vez que sientas temor, recuerda que Dios está guiando tus pasos.
Espero que este devocional te ayude a fortalecer tu fe y a compartir un mensaje de esperanza con otros. Si deseas hacerlo completo, descarga el archivo: